Historia

 

CAPITULO XIV

 

LA SEGUNDA DÉCADA DEL SIGLO XVI: EL CLERO Y LOS SACRAMENTOS

L A Poco antes de comenzar la segunda década se produjo un cambio en el cura que se encontraba a cargo de la iglesia de Santa Catalina como consecuencia de la muerte de Juan de Sevilla, primer sacerdote que estuvo al frente del beneficio curado de la villa, y que estaba documentado al frente de Santa Catalina al menos desde 1494, aunque posiblemente lo fuera antes, ya que entre 1480 y 1494 carecemos de información. Juan de Sevilla debió morir a comienzos del año 1509, ya que el 3 de marzo de 1509 es presentado D. Juan de Campuzano a la vacante dejada por su antecesor, mediante dos provisiones reales del Rey Fernando, como administrador del Maestrazgo de la Orden de Santiago, dadas en Valladolid. La decisión de confirmación de la concesión del beneficio por el Arzobispado de Toledo no tardó mucho en tomarse, pues el 26 de marzo de ese mismo año, es expedido en Alcalá de Henares el título y colación del Beneficio Curado de La Solana a favor de dicho Juan de Campuzano por el obispo de Calahorra y Gobernador General del Arzobispado de Toledo, D. Juan de Velasco(1)

. Este cura estaba al frente de la iglesia en 1524, debiendo de fallecer entre dicho año y 1535 cuando encontramos a otro en su lugar, permaneciendo en él hasta su fallecimiento, al igual que su antecesor. Este cura, natural de Getafe, era un freyle de la Orden de Santiago como el anterior, teniendo una salud algo delicada ya que en la visita de 1515 se indica de él: "el qual no se hallo presente que avia veynte dias que avia ydo a Xetafe donde es natural y estava alla enfermo" (2), aunque volvió antes de concluir la visita. Estaba además autorizado como cura de ánimas y administrador de sacramentos.


-El beneficio curado del que ya hemos hablado algo con anterioridad estaba dotado con el pie de altar que rentaba unos seis mil maravedíes anuales, y con veintidós parcelas de tierras, que vamos a describir a continuación, para tener un mejor conocimiento de su situación:
--------"Una tierra de dos fanegas en las eras que dexo Lope Diaz con cargo de una misa e una vigila cada año.
--------Un quiñon de media fanega camino de Alhambra a linde a Alonso Sanches.
-------Dos fanegas de tierra baxo el Costanazo a linde de Rodrigo Alonso Ortega.
-------Otra fanega de tierra en el cerro Blanquillo a linde de Catalina Muños.
-------Otras tres fanegas de tierra en el pozo del barro a linde de Juan García.
-------Otra tierra de fanega e media a linde del susodicho e de Mingo Almaçan el viejo que va de camino a camino.
------Otras tres fanegas e media de tierra mas adelante a linde de Juan de Salazar.
------Otras tres fanegas camino del cerrillo el pajar a linde de Pero García Moralejo.
-----Otras tres fanegas e media cabe el dicho camino a linde de herederos de Martín Mateo el Moço.
-----Otra tierra de dos fanegas y media mas adelante a linde de Alonso Sanches Recalcado.
-----Mas otras dos fanegas de tierra camino de Aledo a linde de herederos de Juan Gonçalez.
----Otras dos fanegas e media de tierras en el dicho camino a linde de Mingo Mateos.
----Otras ocho fanegas de tierras camino de Valdepeñas a linde de Pero Diaz.
----Otras tres fanegas de tierra en el dicho camino a linde de Juan de Salazar e de la de Aparibcio Gracia.
----Otras dos fanegas e media de tierra en la senda del Villar y el pozo Mexia a linde de Martin Matheos.
----Otras dos fanegas de tierra do el pajar camino del Cerrillo a linde de Rodrigo Alonso.
----Otro quiñon de media fanega en las Eras a linde de la de Alvaro de Salazar.
----Otra haça que dicen Corva de dos fanegas a linde de Rodrigo Alonso.
----Otra haça de media fanega camino de Sant Anton.
----Otra haça de media fanega en las viñas de Alonso Sanches Texedor a linde de Rodrigo Sanches Tresquilado.
----Un quiñon de dos celemines en las Higueras camino de Sant Anton a linde de Martin Mateos.
----Otra haça de dos fanegas en el Costanazo a linde de herederos de Juan Alonso el moço
" (3).

-Los rendimientos que generaban estas tierras se unían a los del pie de altar para poder sufragar los gastos que tenía el cura de la parroquia de La Solana, que al ser un freyle de la Orden de Santiago, de mayor rango que un cura secular (de la Orden de San Pedro), necesitaba mayores ingresos.


-En las visitas de esta década podemos observar otro hecho característico, como es la importancia dada a los sacramentos. Aunque el Santo Sacramento es visitado y descrito en las visitas desde hace tiempo en primer lugar, justo después de oír misa mayor en presencia de todo el pueblo, con el objeto de destarcarlo y darle un claro realce sobre lo demás, en las visitas de 1511 y 1515 se hace una descripción más exhaustiva de dicho Sacramento: "visitaron al Santo Sacramento por la orden acostumbrada el qual hallaron en una caja de plata pequeña con su cruz entre dos hijuelas de corporales metido en un cofre pequeño de madera con su llave cubierto por un paño de terciopelo dentro en un sagrario de yeso con sus puertas en la presente porque no ay retablo lo qual hallaron limpia e decentemente como conviene". Vemos la importancia que se da al sacramento de la Eucaristía y el interés de que esté limpio y decente, incluso destacan la falta de un retablo en el cual estuviera mejor guardado, lo que se puede ver como una cierta recriminación por la falta de dicho elemento y un acicate para que se realice, aunque todavía faltan más de sesenta años para que al final se llegue a construir.


-Un sacramento que aparece también con notable importancia es el Bautismo, para lo cual se necesitaba un elemento primordial: la pila bautismal, que aunque citada en 1507, no aparece descrita hasta 1511: "la pila de bautizar que es una buena piedra de grano asentada sobre sus gradas de canteria e su tapa de madera buena" (4). Sin embargo no le pareció lo suficientemente segura a los visitadores que ordenan tomar las medidas necesarias para salvaguardar el agua bendita de bautizar, por lo que ordenan al mayordomo de la iglesia que haga poner unas anillas y una tapa de hierro con su candado y llave que cierre la tapa de la pila de forma que no tengan acceso al agua sagrada personas ajenas y se evite posibles usos indebidos. Asimismo le ordena que junto a dicha pila haga un armario con sus puertas y que estas tengan su llave, y compre un libro en blanco, para que de aquí en adelante se anoten en dicho libro todos los bautizados en dicha iglesia, tal y como se establezca. Dicho libro se guardará en el armario bajo llave junto con el óleo crisma(5) .

-Las órdenes dadas por los visitadores fueron cumplidas puntualmente como se indicará cuatro años más tarde en la siguiente visita: "es una pila grande de piedra con su cobertor de madera con una tapa de hierro e su candado e llave segund fue mando por los visitadores pasados", al mismo tiempo se indica que se encuentran a buen recaudo el "libro de los niños que a bautizado"(6) . Por tanto podemos saber que en la parroquia de Santa Catalina se empezaron a utilizar los libros de bautismo desde el año 1511, y desde esa fecha se tendría la relación de bautizados de La Solana si no hubiera sido destruido el archivo parroquial durante la Guerra Civil en 1936.


-Otro sacramento que se destaca es la Extremaunción, que aparece a continuación de la descripción de la pila bautismal, siendo citado como "óleo ynfirmorun" u óleo de los enfermos, usado para realizar la liturgia de dicho sacramento encontrándose en "sus ampollas de plata buenas" (7). Aquí vemos otro elemento que nos muestra la importancia dada al sacramento de la extremaunción, puesto que es guardado en un utensilio de plata, metal utilizado para los instrumentos más importantes de la liturgia, como eran las cruces y sobre todos los cálices utilizados para el sacramento de la Eucaristía.

-Los objetos de plata han aumentado de forma notoria y a los tres cálices que había en Santa Catalina desde 1478 y que se mantenían en 1507(8) , de los cuales uno pesa un marco y seis onzas y tiene el "bevedero dorado e unas hojas e follajes en el pie", y los otros dos pesan dos marcos, uno con el pie quebrado y otro "que tiene el vaso dorado e un letrero en el". Se le suman en el primer lustro de la segunda década del siglo, dos nuevos cálices, de mayor calidad y peso, obteniéndolos de distinta forma: el primero es comprado por el mayordomo, siendo descrito como "un calice de plata con su patena bien labrada de follajes e tiene el vaso dorado que pesa tres marcos y medio", mientras que el otro cáliz fue donado por un vecino como nos indican en 1515: "otro calice de plata que agora nuevamente dio Mingo Gracia vecino de la dicha villa que pesa mas de dos marcos e medio dorado el bevedero con su patena"(9) .


-Hemos visto por tanto la gran importancia que se le está dando a los sacramentos, y si no se cita el de la penitencia, es porque en esos momentos no se utilizaba nada para llevarla a cabo, pues el sacerdote se sentaba en una silla y la persona que acudía a confesarse se arrodillaba frente a él, situación que cambiaría a mediados del siglo XVI cuando se creó el confesionario, para evitar la tentación que suponía para algunos sacerdotes una mujer arrodillada frente a él, aunque su uso tardaría en generalizarse, pues a comienzos del siglo XVIII todavía se recordaba la obligatoriedad de su uso(10) . Aunque cuando se lleva a cabo la visita de 1515 en La Solana faltan dos años y unos días para que Lutero fije las 95 tesis de su Reforma en las puertas de la iglesia de Wittenberg, dando comienzo a una discusión teológica en la que los sacramentos ocuparán una posición importante de discordia, ya flota en el ambiente la polémica sobre ellos y su institución por Jesucristo. La iglesia y el clero castellanos y de otros reinos hispánicos se decantarán claramente por la ortodoxia católica, realizando una defensa a ultranza de los sacramentos que son valorados como elementos muy importantes de su doctrina, esta importancia se advertirá en las visitas realizadas por la Orden de Santiago, y también la podemos observar en otras zonas manchegas, como en las visitas realizadas por la Orden de Calatrava, como nos muestra el estudio realizado por Blas Casado Quintanilla sobre las visitas de dicha Orden en el primer tercio del siglo XVI(11) .
Los sacramentos ya fueron definidos por Santo Tomas como el signo de una cosa sagrada que santifica a los hombres, y en el siglo XII Pedro Lombardo nos indica que son un signo eficaz externo y causa de la gracia interna, aplicándole en el siglo siguiente Guillermo de Auxerre, desde su formación aristotélica, los términos de materia y forma. Al ser cuestionados por los protestantes, que sólo reconocen el bautismo y la eucaristía con ciertas limitaciones, los teólogos españoles los defenderán a capa y espada, consiguiendo que el Concilio de Trento defina que los sacramentos habían sido instituidos por Jesucristo, incluida la Extremaunción bastante cuestionada, se define como instituida por Cristo y promulgada por Santiago, y que como hemos visto en La Solana, era considerada un sacramento importante para la salvación de los fieles, al preparar su alma para la vida eterna. También se establecerá la transustanciación del cuerpo y sangre de Jesucristo en la eucaristía, otro hecho cuestionado por los reformistas.


- Unos elementos de la iglesia que merecen por primera vez ser descritos por los visitadores son los altares y las aras, indicando que "otrosy visitaron dos altares que ay en la dicha iglesia e hallaron tres aras consagradas con sus corporales limpiamente aderebçado". La vez anterior que aparecen citados los altares había sido de forma circunstancial en 1494, cuando como consecuencia de las obras "mandaron los dichos visitadores al dicho mayordomo que haga mudar el Altar de Santa María junto con el Altar Mayor" (12). Esta podría ser la causa de que nos encontremos con dos altares, y sin embargo haya tres aras, por lo que en uno de los altares habría dos aras consagradas, tal vez como consecuencia de las obras llevadas a cabo a finales del siglo XV, que hizo necesario trasladar un ara junto a otra (13).

Imagen del Concilio de Trento, ropa de la época que se menciona


-

En estos años, la iglesia de Santa Catalina también aumenta los ornamentos que posee y entre las casullas, encontramos tres nuevas: una de terciopelo verde con su cenefa de buen oro, muy necesaria ya que era el color que se utiliza para el tiempo ordinario, careciendo la iglesia de casullas de dicho color, otra era una "casulla de aseytuni carmesy con su cenefa de buen oro con todo su aparejo de alba, amito y estola e manipulo e cinta", destacando en esta casulla el material utilizado para su confección, el aceituní, una rica tela traída de Oriente, usada sobre todo en la Edad Media, siendo la tercera una casulla de damasco blanco. Otras ropas nuevas que había adquirido la iglesia eran un corpus de seda morisca y otro de lienzo, "dos piernas de antecante de lienzo e un paño de lienzo negro para la quaresma" y dos paños de lienzo pintados, así como dos alfombras nuevas(14) . En cuanto a los sobrepellices(15) poseía siete grandes y otros seis pequeños para los niños, que serían utilizadas por los monaguillos.


-También se da importancia en ese momento al acto de dar la paz durante la misa, para lo que la iglesia ha adquirido dos portapaces de madera pintados(16) , que son utensilios de forma plana de metal o madera ornamentados, que se daban a besar a los fieles cuando se iba a la paz en las misas solemnes, teniendo además entre su ajuar diez paños para dar la paz.

 




NOTAS.

1. ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL (AHN). Sección Ordenes Militares. Consejo de Ordenes Militares. Uclés. Carpeta nº 51.2.
2.AHN. Sección Ordenes Militares. Santiago. Libro 1078C. Visita de 1515, pág. 80.
3.Ibidem, pp. 81, 82 y 83.
4.AHN. Sección Ordenes Militares. Santiago. Libro 1077C. Visita de 1511, pág. 59.
5.El crisma es el aceite y el bálsamo mezclados, que es consagrado el Jueves Santo y que se utiliza para ungir a las personas que se bautizan o confirman.
6.AHN. Sección Ordenes Militares. Santiago. Libro 1078C. Visita de 1515, pp. 70 y 71.
7.Ibídem, pág. 70.
8.Aunque en 1498 Pedro Díaz de la Mesta y su mujer donaron un cáliz a la iglesia, este sustituiría a otro que se encontraba en mal estado, con lo que el número de cálices de la iglesia se mantuvo en tres.
9.Ibídem, pág. 71.
10.BLAZQUEZ MIGUEL, Juan: La Inquisición en Castilla-La Mancha. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Córdoba. Córdoba, 1986, pág. 105.
11.CASADO QUINTANILLA, Blas: "Advocaciones marianas en ermitas de Calatrava" en Actas del Simposio Devoción Mariana y Sociedad Medieval. Instituto de Estudios Manchegos. Ciudad Real, 1988, pp. 97-108.
12.AHN. Sección Ordenes Militares. Santiago. Libro 1067C. Visita de 1498, pág. 645.
13.El altar y el ara son considerados muchas veces como palabras sinónimas con un mismo significado, sin embargo existe una diferencia entre ambas, ya que el altar es el lugar levantado y en forma de mesa donde se coloca el ara, mientras que ésta es la piedra consagrada sobre la cual se extienden los corporales para celebrar la misa.
14.
AHN. Sección Ordenes Militares. Santiago. Libro 1078C. Visita de 1515, pp. 72 y 73.
15.El sobrepelliz es una vestidura blanca que cubre desde el hombro hasta la cintura con mangas anchas y suelen ser de lienzo fino, llevándolo los eclesiásticos sobre la sotana, siendo también utilizados por los monaguillos e incluso por los legos que realicen funciones en la iglesia.
16.AHN. Sección Ordenes Militares. Santiago. Libro 1077C. Visita de 1511, pág. 63.