CAPITULO XVII LA
CREACION DEL ENTORNO DE LA IGLESIA de SANTA CATALINA: LA PLAZA MAYOR
L
Aunque la plaza mayor de La Solana se comenzó a ampliar y tomó su
actual fisonomía a partir de 1.530, los proyectos para llevar a cabo dicha
obra tienen lugar al menos seis años antes, pues el 1 de mayo de 1.524
da fe el escribano público Álvar Díaz de que ante el "honrado
señor Pero Gomez alcalde hordinario" y otros miembros del concejo,
compareció Alonso Díaz de Ruiz Díaz, procurador del concejo
de la villa, el cual informó que: "estando en la dicha villa el
magnifico señor Íñigo López de Perea governador deste
partido y el bachiller Quesada su alcalde mayor visytando la dicha villa y cosas
necesarias e convinientes della avia mandado se fiziese engrandar y engrandase
la plaça principal que la dicha villa tiene visto como era pequeña"
y para ello mandan que se tomase a Gracia Rodríguez, mujer de Álvaro
Rodríguez Espinar, una casa que se encuentra junto a la plaza y ciertas
partes de la casa del peso y de la de la capellanía, señalando que
"se les pagase a sus dueños aquello que se tasase e justificase
aquello que se tomaba de las dichas casas" y para pagar los gastos que se
originaran, se pidiera permiso a su Majestad y se repartiese entre los vecinos
la cantidad "que valiere lo que se tomare de las dichas casas" .(1) 
Vista
aérea de la Plaza Mayor Para
realizar la tasación de las casas que era necesario derribar con el objeto
de agrandar la plaza, se había ordenado: "poner dos personas que tasen
e justifiquen lo que podía valer", sin embargo al final son tres las
personas elegidas: Francisco Díaz de Lope Díaz, Francisco Muñoz
de Loysa y Luis de Béjar, vecinos de la villa. Estos comparecen ante el
alcalde ordinario de La Solana e indican que "tienen vistas las dichas
casas" que son necesarias para hacer la ampliación de la plaza.
La casa de Gracia Rodríguez así como "la tierra y suelo"
tienen un valor de diez mil cuatrocientos setenta y ocho maravedíes, mientras
que de la casa del peso es necesario tomar: "un patio de casa y una hazera
de tapias" que podrían valer unos mil quinientos maravedíes,
por otro lado la parte que se precisa de la casa de la capellanía se podía
valorar en unos trescientos maravedíes. Por tanto el precio que habría
que pagar por el terreno necesario para la ampliación de la plaza ascendía
a doce mil doscientos setenta y ocho maravedíes .(2)
Ante la necesidad de reunir los fondos para realizar la obra se había realizado
el 11 de abril de 1.524 una información en Villanueva de los Infantes "ante
los libros de los mayordomos del concejo de los años pasados",
encontrando que en el año 1.521 fue mayordomo del concejo de La Solana
Pero Felipe, teniendo sus cuentas un alcance (superávit) de tres mil quinientos
noventa y tres maravedíes y medio, al año siguiente fue mayordomo
Francisco Mateos y "alcanço al dicho concejo por seys mil e quatrocientos
e veinte y siete maravedíes y medio", mientras que en 1.523 el
mayordomo Pero Díaz de Elvira Díaz presentó las cuentas con
un alcance de ocho mil quinientos sesenta y cinco maravedíes y medio, de
forma que en esos tres años el superávit de las cuentas del concejo
sumaba la cantidad de dieciocho mil quinientos ochenta y seis maravedíes
y medio. Esta cantidad no era suficiente para acometer las obras necesarias, pero
el Gobernador ordena se haga, porque la plaza que tiene es pequeña y se
"tiene necesidad de ensanchar(la) porque la dicha villa es de vezindad de
quatrocientos vezinos" y como son necesarios cuarenta mil maravedíes
al menos para dicho ensanche haría falta hacer un repartimento entre los
vecinos de la villa, lo que debe ser autorizado por su Majestad .(3) Sin
embargo la autorización real se retrasó y no será hasta el
20 de noviembre de 1528 cuando Carlos I en Toledo otorgue el ensanche la plaza
"e hicieren una casa de ayuntamiento" y como "para lo
susodicho avia necesidad de comprar ciertas cassas que cuestan mas de sesenta
mill maravedíes", al no tener el concejo propios ni rentas, autoriza
que se haga repartimento entre los vecinos de la cantidad necesaria, para lo cual
debe reunirse el concejo de la villa en un día de fiesta y que los vecinos
puedan expresar su opinión y si alguien está en contra de dicho
repartimiento, debe dar una causa justificada de ello .(4)

Vista
de la Plaza Mayor Todavía
pasaría más de un año hasta que el 18 de enero de 1.530,
Lope Sánchez Bezerro "cavallero de Santiago y alcalde de las alcaydias
de bien" y el bachiller Gonzalo Rodríguez, freyle de la Orden
y cura de Villanueva de los Infantes comparezcan ante Alonso Mateos y Andrés
Alonso, alcaldes ordinarios, y Juan Díaz Mançanares, Pero Díaz
de Mingo García y Juan González Herrero, regidores de La Solana
para notificar la provisión real firmada por el conde Don Gracia Manrique
y el escribano de cámara Francisco Guerrero. Una vez presentada la provisión,
los visitadores mandaron a los alcaldes y regidores que le den información
de la necesidad de ensanchar la plaza, para lo cual son interrogados como testigos
trece vecinos de la villa, a los que se les pregunta si creen que es necesario
ensanchar la plaza y hacer una Casa de Ayuntamiento .(5) Francisco
González indica: "la dicha villa tiene necesidad de ensanchar la
plaza porque la de ahora es pequeña e la villa es de buena vecindad e ay
en ella mucha gente que de ello tiene necesidad". A la segunda pregunta
contesta: "ay necesidad de hacer casa de ayuntamiento porque cuando hay
ayuntamiento los oficiales se juntan en casa de uno de los oficiales lo cual no
esta honesto para entender de las cosas del concejo". Álvaro Díaz
informa que el pueblo es grande y la plaza muy pequeña para los quinientos
vecinos "poco mas o menos" que tiene. Juan Díaz dice lo mismo
que los anteriores, al igual que Alonso Díaz Orejón que indica que
"la gente no cabe en la plaça". Alonso Gómez Serrano informa
que cuando se hizo la anterior plaza el pueblo era de 100 vecinos más o
menos: "e agora ay en la dicha villa quinientos mas o menos e cada dia
se va acrecentando", mientras que Juan Sánchez da la cantidad
de 70 u 80 vecinos cuando se hizo la plaza y Francisco López 80 ó
90. Alonso Gómez indica que hay necesidad de Casa de Ayuntamiento ya que
se evitarían pendencias y las cosas secretas del pueblo estarían
mejor guardadas, mientras que Alonso García dice que los vecinos reciben
mucha afrenta, especialmente cuando vienen personas de estado y otros hombres
de bien extranjeros, mientras no hay Casa de Ayuntamiento y la audiencia es tan
pequeña que no caben en ella los oficiales y las personas que van a pedir
justicia. Hernán López, Juan Moreno, Diego de Reynosa, Rodrigo de
la Torre y Juan de la Torre dicen lo mismo que los anteriores (6). Una
vez finalizados los interrogatorios de rigor, el 20 de enero, día de San
Sebastián y San Fabián, saliendo de la iglesia de Santa Catalina
tras oír misa y estando juntos los alcaldes, regidores y "toda
la demas gente de la villa syendo juntos a son de campaña tanida"
fue leída públicamente la provisión real y después:
"les fue preguntado a todos generalmente si avian por bien que la plaza
de la dicha villa se ensanchase e se fiziese una casa de ayuntamiento y para ello
se repartirse los sesenta mill maravedíes"; estando todos los
vecinos de acuerdo con ello. Para
cumplir las órdenes dadas sobre la tasación de las casas que era
necesario derribar para agrandar la plaza, los oficiales del Ayuntamiento de La
Solana encargan a los alarifes (albañiles) Luis de Béjar y Cristóbal
Díaz realizar el estudio de las casas afectadas. Primeramente tasaron la
casa de Elvira Rodríguez en 12.323 maravedíes; "e ansymismo
los dichos alarifes tasaron una casa de Alonso Gomez que es menester para la dicha
plaza" que valoraron en 9.465 maravedíes, incluyendo el valor
de los tirantes, las tapias y puertas, y finalmente: "tasaron otro pedaço
de casa de Juan de Salazar", cuyo valor fue estimado en 1.706 maravedíes. Parece
ser que Elvira Rodríguez no estuvo de acuerdo con la tasación que
se había hecho de su casa, lo que provocó que el alcalde mayor del
partido, Francisco de Ayllón aceptara una tasación más pormenorizada
que había sido hecha el 14 de junio de 1527 por Alexo Muñoz y Luis
de Béjar, y que había dado el siguiente resultado:
--El cuerpo desde la casa de la capellanía hasta dar al palacio(7)
de la casa de Elvira (Gracia) Rodríguez con un corrido que está
hecho pajar de 42 tapias y en los cuerpos que son una parte de palacio otras noventa
y dos tapias y lo que hay hasta la casa del peso otras 15 tapias, lo que hace
un total de 149 tapias de tierra, que cuestan 5.066 maravedíes. --
Quince tirantes de los palacios que a 45 maravedíes cada uno, montan 675
maravedíes. -- 19 vigas de carros a 25 maravedíes cada uno,
montan 475 maravedíes. -- Unos 120 cabrios (8)que
podría tener la casa, que los tasaron a 12 maravedíes el par, lo
que hace 720 maravedíes. -- 11 zarzos en los cuerpos que los tasaron
a 20 maravedíes, suman 220 maravedíes. --Tasaron que los cuerpos
tienen 3.200 tejas y 50 en el pajar, más otras 500 en sus portadas, que
hacen 3.750 tejas, a dos ducados (750 maravedíes) el millar, montan 2.812
maravedíes y medio. -- Los arcos de yeso con sus puertas, los tasaron
en 16 reales (544 maravedíes). -- Dos suelos de cámara de yeso,
500 maravedíes. -- Seis haces de caña, 300 maravedíes.
-- De los umbrales de cinco puertas, 6 reales (204 maravedíes). --
Diez portales que hay en el corral a 25 maravedíes cada uno, 250 maravedíes.
-- Cinco zarzos a 20 maravedíes cada uno, 100 maravedíes. --
Tasaron que el suelo de las casas podrían valer 3.000 maravedíes.
Todo
ello hace que el valor total de tasación (9)de
la casa ascienda a 14.866 maravedíes y medio, lo que hace subir el precio
en 2.543 maravedíes y medio, un 20% más que la primera tasación
. Las
conclusiones que podemos sacar de todo el proceso realizado para las obras de
la plaza de La Solana son las siguientes: 1)
La primitiva plaza se realizó cuando tenía una población
de ochenta a cien vecinos. Si tenemos en cuenta que La Solana contaba con doscientos
vecinos en 1468, y que tardó unos cuarenta y cinco años en doblar
su población, sería lógico suponer que a comienzos del siglo
XV tendría unos 80 o 100 vecinos. Por tanto la plaza se construiría
hacia 1420, al mismo tiempo que se estaba comenzando a edificar la iglesia de
Santa Catalina, lo que sirve para corroborar esa fecha como la de su iniciación.
Dicha plaza sería una cuarta parte de la actual, tamaño acorde con
la primitiva y más pequeña iglesia y con la población existente.
El aumento demográfico y la ampliación de la iglesia harían
necesario realizar su ensanchamiento.
2) El diseño de ampliación de la plaza se llevó a cabo en
1.524, sin embargo el retraso en conseguir las autorizaciones necesarias hará
que éste tarde unos seis años en llevarse a cabo. El retraso no
será sólo por cuestiones administrativas, sino que en el fondo es
un problema de financiación, ya que la falta de fondos propios del ayuntamiento
hará necesario llevar a cabo un repartimento, forma de conseguir dinero
muy común en numerosas ocasiones en La Solana, e incluso en otras villas
cercanas y que consistía en repartir la cantidad de dinero que se necesitaba
entre los vecinos de la villa.
3) El proyecto de ensanche de la plaza sufriría modificaciones en los seis
años que tardó en materializarse, provocando que la ampliación
fuera mayor de la inicialmente propuesta y que los costes se duplicaran. En un
primer momento se decide derribar una casa particular: la de Gracia Rodríguez
y partes pequeñas de otras dos que podríamos denominar públicas:
la casa del peso, perteneciente al Ayuntamiento y de la que utilizaría
sólo un patio y una tapia, y una parte todavía más pequeña
de la casa de la capellanía, perteneciente a la iglesia y utilizada por
el capellán de ánimas. Finalmente sólo se derribarán
edificios particulares, la citada casa de Elvira (o Gracia) Rodríguez,
otra casa completa de Alonso Gómez y una parte de la de Juan de Salazar.
Los costes pasarán desde los 12.278 maravedíes en que se tasó
el proyecto de 1524, hasta los 26.037 necesarios para el definitivo de 1530, produciéndose
un encarecimiento en las sucesivas tasaciones de la casa más necesaria
para la ampliación (la de Gracia o Elvira Rodríguez) cuyo precio
acabó subiendo en un 40%. Ello provocó que la cantidad que se debía
repartir aumentara en un 50% pasando de los 40.000 a los 60.000 maravedíes.
4) El plan no era sólo de ampliación de la plaza, sino que incluía
la construcción de una casa-ayuntamiento de la que carecía la villa
y una nueva audiencia, cuya construcción encarecería aún
más las obras, y de las que hablaremos en el capítulo siguiente
para no extendernos demasiado en éste.

Proyecto
de restauración Plaza Mayor (Casa de la Iglesia). recuerda la época
Una
vez conseguidas las autorizaciones y el dinero para el ensanche, las obras se
realizaron con rapidez, y en diciembre de 1.530 ya se habían derribado
las casas y se iba a pregonar su adjudicación. El 2 de diciembre de 1.530
los alcaldes Francisco Gómez y Francisco Ruiz y los regidores Mingo Alonso,
Juan Díaz y Alonso Gómez junto al síndico Alonso Díaz
Orejón y los diputados Alonso Gómez Serrano, Alonso García,
Francisco Muñoz, Hernando Pardo y Juan Díaz Manzanares hablaron
sobre: "un portal que se a de hazer en la plaça y mandaron que
se haga pregonar y se remate", por otro lado: "mandaron que toda
la madera y cantos que se a quitado de las casas que se derribaron para la plaça
que los oficiales lo hagan vender en el almotacen"(10)
. Estas instrucciones fueron confirmadas por las autoridades del partido que el
6 de diciembre ordenan que las maderas y las tejas que se han sacado de las casas
derribadas, se vendan y el dinero que se consiga se utilice para las obras de
la plaza, ordenando también que se hagan portales en la parte de las carnicerías
que dan a la misma, para que en ellos se exponga el género que se vaya
a vender(11) . El
26 de febrero de 1.531 los miembros del Ayuntamiento hablaron: "sobre
raçon de cubrir la casa del peso y el portal questa mandado hazer la qual
dicha casa y portal tiene puesta pregon para lo cobrir mandose se remate oy domingo"(12)
. Por tanto una vez pregonadas las obras, para hacer los portales, dicho día
quedó adjudicada la construcción de los mismos. El sistema para
realizar las obras consistía en poner unas condiciones, que eran pregonadas
por todo el pueblo y tras recibir las oportunas ofertas, pasados unos dos meses
se decidía la más ventajosa.
Cincuenta años después, el 29 de agosto de 1581 se ordenó
empedrar los portales de la carnicería y tiendas de la plaza, indicando
que los gastos que se ocasionasen se librasen de los propios del concejo.(13)
NOTAS.
1.ARCHIVO
HISTÓRICO NACIONAL (AHN). Archivo Judicial de Toledo. Legajo 21.530. Solicitud
del permiso de arrendamiento de la dehesa de la villa para las obras de la iglesia,
1546. (Contiene documentación desde el año 1520 hasta 1546). Proyecto
de ensanche de la plaza mayor, 1 de mayo de 1524, pág. 71. 2.Ibídem,
pág. 72. 3.Ibídem.
Información realizada en Villanueva de los Infantes sobre las cuentas de
los mayordomos del concejo de La Solana, 11 de abril de 1524, pág. 77 y
78. 4.AHN.
Archivo Judicial de Toledo. Legajo 21.013. Autorización para el ensanche
de la plaza mayor de La Solana, 1530. Provisión de Carlos I de fecha 20
de noviembre de 1528. Esta provisión fue transcrita en su totalidad por
FLORES GUERRERO, Pilar: "Pequeñas aportaciones al estudio de la plaza
de La Solana" en Cuadernos de Estudios Manchegos nº 16, 2ª época.
Ciudad Real, 1985, pp. 169-185. 5.Ibídem.
Comunicación de los visitadores de la Orden a los vecinos de la villa.
18 de enero de 1530. 6.AHN.
Archivo Judicial de Toledo. Legajo 21.013. Interrogatorio a vecinos de la villa.
7.En
estos momentos en la zona centro y sur de la Península se solía
denominar "palacio" a la sala o habitación principal de una casa
particular. 8.El
cabrio es el madero situado de forma paralela a los pares de una armadura de tejado
para recibir la tablazón y por extensión cualquier madero usado
en la construcción. 9.AHN.
Archivo Judicial de Toledo. Legajo 21.013. Tasación de las casas de la
plaza. 20 de enero de 1530. 10.ARCHIVO
HISTÓRICO MUNICIPAL DE LA SOLANA (AHMLS). Signatura 1524. Libro de decretos
del Ayuntamiento de La Solana 1520-1531. Acuerdos del 2 de diciembre de 1530.
11.AHN.
Archivo Judicial de Toledo. Legajo 1.944. Cuentas tomadas al concejo de La Solana,
diciembre de 1530, citado por ESCUDERO BUENDIA, Francisco Javier: La iglesia de
Santa Catalina de La Solana (siglo XII-XV). Editorial Soubriet. Tomelloso, 2003,
pág. 155. 12.AHMLS.
Signatura 1524. Libro de decretos del Ayuntamiento de La Solana 1520-1531. Acuerdos
de 26 de febrero de 1531. 13.AHMLS.
Libro 16. Libro de decretos del Ayuntamiento de La Solana 1581-1587. Acuerdos
del 29 de agosto de 1581.
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