Cáritas Interparroquial. COMUNICADOS

 

 

EL DERECHO A LA VIVIENDA Y A LA EDUCACIÓN, EJE DE LA CAMPAÑA INSTITUCIONAL 2006-07 DE CÁRITAS

Bajo el lema general "Los derechos humanos son universales, las oportunidades deberían serlo", Cáritas dedica su Campaña Institucional 2006-07 a llamar la atención sobre las dificultades a las que se enfrentan numerosas personas a la hora de poder acceder a una vivienda digna y a una educación de calidad.

Con esta iniciativa anual de sensibilización, Cáritas quiere denunciar que la pobreza y la exclusión social limitan seriamente las posibilidades de acceso a los derechos humanos fundamentales. En este sentido, la idea central que inspira la campaña es la de que el ser humano es totalmente libre sólo cuando puede realizarse a sí mismo en la plenitud de sus derechos y deberes.

Según se señala en los materiales de difusión de la campaña, las condiciones de pobreza y de vulnerabilidad de muchos ciudadanos –que afectan, según la última encuesta del Instituto Nacional de Estadística, al 19,8 por ciento de la población española que vive por debajo del umbral de la pobreza— reflejan con claridad el fracaso de nuestros modelos de vida, para cuya transformación es necesario, además de la puesta en marcha de unas políticas sociales activas, impulsar el compromiso personal de cada uno de nosotros.

La campaña de Cáritas 2006-07 está estructurada, como en ediciones anteriores, en dos etapas, relacionadas con los tiempos litúrgicos de Adviento-Navidad y Pascua-Corpus Christi. Mientras que de cara a la Navidad 2006 se pone el acento en el derecho a la vivienda digna como elemento constitutivo de la dignidad de todo ser humano, en el Día de Caridad (Corpus Christi 2007) se incide en el derecho a la educación como elemento fundamental para el desarrollo.

La vivienda, llave de la integración social

El acceso de las personas a una residencia digna constituye una premisa básica en la integración social. Se trata, sin embargo, de un derecho que está siendo negado a muchos ciudadanos. Tanto es así que, según se constata en el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de mayo de 2006, la vivienda aparece como una de las principales preocupaciones, junto con el paro y la inmigración, de los españoles.

En España, las limitaciones en el acceso a la vivienda son especialmente graves en los colectivos más vulnerables de nuestra sociedad, como es el caso de los inmigrantes indocumentados y las personas sin techo, que tienen que hacer frente a alquileres desorbitados, escasos, en condiciones denigrantes y en barrios desfavorecidos con escasas infraestructuras sociales.

Según los datos ofrecidos por Cáritas el pasado mes de noviembre con motivo del Día de los Sin Techo, en nuestro país unas 30.000 personas viven actualmente en la calle y otras 273.000 habitan en infraviviendas. En la Unión Europea se estima que hay alrededor de 3 millones de personas sin techo y otros 18 millones que habitan en viviendas precarias.

En este terreno de la exclusión social a causa de la carencia de vivienda, Cáritas ofrece respuestas a las situaciones más precarias a través de ayudas de alquiler, centros de acogida o alojamiento en residencias, entre otras. Pero estos esfuerzos resultan insuficientes. De ahí que en el marco de la Campaña se invite al conjunto de la sociedad a promover diversas acciones de solidaridad y denuncia, como son:

- reclamar el compromiso de los poderes públicos para la creación de una bolsa alquiler social para los sectores más vulnerables y empobrecidos;

- colaborar en la denuncia de las dinámicas socioeconómicas que favorecen la compra de vivienda como inversión eminentemente especulativa;

- impulsar entre la comunidad cristiana iniciativas solidarias de alquileres asequibles para las personas y familias más desfavorecidas; o

- demandar la mejora de las condiciones de habitabilidad de las viviendas antiguas situadas en los centros históricos de las ciudades, ocupadas principalmente por personas mayores y ciudadanos de escasos recursos.

La educación, llave para el desarrollo

De cara a la celebración del Día de Caridad (10 de junio de 2007), la segunda fase de la campaña incidirá en el derecho a la educación, entendida como una de las claves del desarrollo. Para Cáritas, la educación debe ser un factor de reducción de desigualdades y de contribución a la justicia social. Sin embargo, en todo el mundo sigue existiendo un importante déficit de oportunidades educativas: unos 115 millones de niños, en su mayoría de Africa subsahariana y Asia meridional, no tienen acceso a una educación primaria básica.

Por esa razón, Cáritas recuerda que las personas que han podido acceder a una educación, aunque sea básica, son más capaces de defender sus intereses y de acceder a los servicios y recursos sociales. La educación es esencial para avanzar en otras áreas, como la salud y la nutrición, la igualdad de oportunidades entre géneros, el sostenimiento del medio ambiente. La educación tiene el potencial de equiparar oportunidades y de aportar una mayor eficiencia económica y cohesión a la sociedad. Y la democracia sólo es posible cuando existe una población con educación capaz de expresar sus necesidades y proyectos, y de participar en los procesos de toma de decisiones.

Asimismo, la campaña 2006-07 de Cáritas advierte que las desigualdades educacionales de hoy se convertirán en las desigualdades sociales y económicas globales del futuro. Por ello, la defensa del derecho a una educación de calidad para todos exige de cada uno de nosotros una acción decidida para alcanzar las siguientes propuestas:

  • reclamar el cumplimiento de uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio aprobado por las Naciones Unidas para lograr la enseñanza primaria universal para el año 2015,
  • exigir la mejora de la calidad del proceso de enseñanza/aprendizaje mediante la interacción entre el alumnado y el profesorado, y
  • apoyar las iniciativas dirigidas a los Gobiernos de los países empobrecidos para que activen estrategias nacionales de educación que garanticen la universalidad y la gratuidad de una enseñanza de calidad para todos sus habitantes.

    Algunos datos sobre la situación de la vivienda en España
    • En la actualidad el 88 % de la deuda familiar la absorbe el pago de la hipoteca de una vivienda.
    • En los últimos cinco años la vivienda ha subido 18 veces más que el poder adquisitivo.
    • España tiene el mayor parque inmobiliario de la Unión Europea. Pese a ello es el país de más difícil acceso a la vivienda. El número de viviendas que se levantan por cada 1.000 habitantes cada año es de 18, frente a las cinco que se construyen de media en el resto de Europa.
    • Hay una vivienda por cada 2 habitantes y hay dos millones de viviendas vacías, según el censo de población y vivienda del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2004.
    • De todos los pisos construidos, sólo un 2 % son viviendas protegidas, la cifra más baja de toda Europa.